Seguramente no sepas muy bien a que se refiere tener el hígado graso, voy a intentar resolverte algunas dudas, para que entiendas tu diagnostico o el de una persona cerca a ti.
Últimamente, en mi consulta veo muchos pacientes con esta afección en Huesca, hablando con compañeros médicos digestivos, también me indican que esta “enfermedad” cada vez es más común, tanto en adultos como en niños, actualmente, ya un 25% de la población tiene hígado graso. no alcohólico (EHGNA).
No nos lo ponen fácil, en el mercado cada vez hay más alimentos procesados, consiguiendo ser muy palatables, muchas veces difícil resistirse a ellos y su ingesta reiterada termina creando adicción y enfermedades derivadas de su ingesta (patatas fritas, bollería industrial, sobres de sopa o pasta preparada, precocinados congelados y frescos, zumos, batidos, croquetas, empanadillas…)
¿Pero… en qué consiste el HÍGADO GRASO?
Existe el hígado graso alcohólico (esteatosis hepática alcohólica), que como su nombre indica es el hígado graso causado principalmente por la ingesta de alcohol.
Y el hígado graso no alcohólico, el causado por algunos de estos o varios factores, como la obesidad, derivado de una diabetes tipo II (muchas veces, coincidentes ambas afecciones, la diabetes tipo II, la que no hay que inyectarse insulina, si tomar fármacos para controlarla, es derivada de una mala alimentación y tener un porcentaje elevado de grasa corporal y visceral), también por el consumo de cereales refinados y azúcares simples, dañando a nuestro hígado alterando su histología, estructura, función…
Consta de varias fases, como le digo a mis pacientes, vamos a ponernos manos a la obra, juntos conseguiremos revertir tu situación, si estas en una fase todavía reversible, el tratamiento es “sencillo” alimentación saludable, aprender a comer bien, leer etiquetas, saber que alimentos comprar, consumir y en qué frecuencia y la práctica habitual de ejercicio físico, no pienses correr una maratón, hay muchos formas de hacer ejercicio físico a diario y así evitar la vida sedentaria. Vamos a evitar que aparezcan comorbilidades asociadas.
Así pues, os explico las fases del hígado graso, existen 4 fases:
- Esteatosis: el hígado ya tiene grasa, pero a veces no da síntomas
- Esteatohepatitis: en esta etapa ya hay inflamación, además de grasa acumulada en el hígado
- Fibrosis: el hígado ya empieza a presentar cicatrices, debido a la grasa acumulada y la inflamación su función puede empezar a deteriorarse
- Cirrosis: el hígado tiene todo lo anterior y además su estructura también esta dañada, puede desencadenar un cáncer de hígado
El tratamiento del hígado graso alcohólico, lo mejor que podemos hacer es dejar de beber alcohol, para evitar que nuestro hígado suba de fase, y sea un estado irreversible, además de comer de forma saludable y hacer ejercicio, que siempre van de la mano.
El tratamiento del hígado graso no alcohólico (el que más veo en mi consulta, en Huesca) es modificar los hábitos instaurados hasta ese momento, tanto de alimentación como de ejercicio, es importante realizar una buena historia clínica y dietética para poder valorar cada caso individualmente, y así poder ir trabajando en la modificación de dichos hábitos; no todos tenemos los mismos gustos, las mismas tradiciones, habilidades culinarias o tiempo… La mayoría de las veces se engloba en perder peso, normalizar en IMC (índice de masa corporal) pero, lo más importante, cambiar la composición corporal, tener un porcentaje de grasa no patológico, ello se consigue, alimentándose bien, y evitando la vida sedentaria, evidentemente va todo de la mano.
Pero… ¿por dónde empezamos? :
- Aumentar la ingesta de fruta y verdura, al menos 5 raciones al día
- Ingerir de 2-4 veces a la semana legumbre con vegetales
- Utilizar grasa saludable (AOVE, aguacate, frutos secos…) evitando las grasas saturadas y grasa trans, entre otras
- Evitar ultraprocesados a diarios, saber cuál elegir, aprendiendo a interpretar las etiquetas de los alimentos
- Consumir proteína de calidad (carnes, pescados, huevos, legumbres…)
- Saber con qué frecuencia y que raciones de tubérculos y cereales debemos consumir al día, el exceso de ellos sobre todo del consumo de cereales refinados y azúcares libres son los que dañan, nuestro hígado, haciendo aumentar también los niveles de triglicéridos en nuestra sangre
- Evitar los embutidos y los preparados cárnicos a diarios
- Evitar zumos, refrescos, batidos, postres lácteos, alcohol, mejor elegir agua para todas las comidas
- Aprender recetas nuevas y saludables
- Haz ejercicio a diario, evita la vida sedentaria
No sólo hay que reducir las grasas insanas (si hay que tomar grasa saludable) si no controlar también la ingesta de cereales refinados, y alimentos ricos en azúcar, así como zumos y refrescos.
Todas estas recomendaciones también te ayudarán si tienes hipertensión, colesterol alto, triglicéridos altos o la glucemia elevada, “obesidad”, a veces, estas patologías ayudan a desencadenar el hígado graso
Modifica tus hábitos, instaura hábitos saludables, antes de que sea demasiado tarde. A veces, no es fácil hacerlo sólo, si necesitas que hablemos puedes contactar conmigo, podemos vernos en la consulta presencial en Huesca, o si resides fuera, de forma online.


